Perpetradores antes de levantarme
Estoy en la cama, dormido. Suena la alarma. Pero es imposible. Si me levanto me doy de bruces con el suelo. Estoy mareado. Me vuelvo a acostar. Pero no soy yo. Les estoy oyendo los pasos arriba. Mover el arma y reposicionar la antena ya ha pasado a un segundo plano, han logrado la forma para que no se oiga o mantener esos objetos en una posición. Pero ellos, sentados en sillas de maderas de las que arrastran las patas o se les oye su incomodidad sentados en el tiempo. Pero cada salida de la negabilidad plausible, la reparan. Una y otra vez. Dejando cada cosa que voy escribiendo tan en el aire como les resulte posible. Estoy muy mareado para escribir esto. Es como la época inicial, cuando aún vivían en el piso de arriba de la localización 1, los dueños. Ayer mi casa volvió a apestar a la misma cloaca. Mi olfato reconocería ese mal olor. También sacaron el bajante de sitio, 2da coincidencia. El aire acondicionado, al 100%, a la hora de dormir yo. Tercera coincidencia. Y hoy, al levantarme, este daño extremo en la cabeza, cuarta coincidencia. Ah, y el daño en el índice izquierdo, justo en la articulación que pulsaria en un arma el gatillo de un arma, como diciéndome una y otra vez ya de forma incansable, "Te vamos a matar, vecino". Quinta coincidencia No creo en la coincidencia. Y ellos me han demostrado con daño diario en mi cuerpo su maldad y su odio hacia mi. Y continúan.